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Una persona narcisista rara vez termina una relación como lo haría una persona sana.
No se despide.
Hace que seas tú quien termine la relación para salir con las manos limpias.
A esto se le conoce como descarte inverso o técnica del cerrojo.
En lugar de irse, convierte la relación en un lugar tan insoportable que eres tú quien decide marcharse.
Así es como operan:
Se vuelven fríos, distantes, sarcásticos.Empiezas a sentirte invisible, como si nada de lo que haces fuera suficiente.
Inician conflictos constantes.Críticas, acusaciones, gaslighting. Terminas sintiendo que el problema eres tú.
Se desconectan emocionalmente.Su silencio termina pesando mucho más que cualquier palabra.
Al final, terminas convencida de que tú elegiste irte, cuando en realidad caíste en la trampa que ellos diseñaron desde el principio.
Lo hacen por tres razones:
- Para evitar la culpa. Como fuiste tú quien se fue, ellos se venden ante todos como "quien lo intentó".
- Para mantener el control. Incluso en la ruptura, se aseguran de seguir teniendo el poder.
- Para poder volver después. Como técnicamente fuiste tú quien se alejó, tienen la puerta abierta para regresar cuando lo necesiten.
Mientras tú te quedas recogiendo los pedazos, ellos siguen caminando como si nada, reescribiendo la historia a su favor.
Ellos no solo terminaron la relación; intentaron terminar con partes de ti. Si no reconstruyes lo que ellos rompieron, el costo es seguir perdiéndote a ti misma en el proceso.
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Las personas con rasgos narcisistas suelen sentirse cómodas en relaciones donde pueden obtener atención, admiración o influencia emocional....